Esto opino

Aires de un buen debate

Por Rafael Vergara Navarro *

Pensar en la acumulación de solicitudes de recuperación de bienes de uso público asusta. Son millones de metros cuadrados que demuestran el desborde de las ocupaciones ilegales y el casi nulo cumplimiento de los pasados alcaldes y autoridades en recuperar para la Nación el dominio su territorio.

Para algunos es frustrante; agachan la mirada y hasta participan en la feria. Pero para otros es un desafío que nos convoca a juntarnos y combatir, romper inercias y conformismos, desafiar miedos y vencer imposibles.

Luchar contra el delito socializado exige no ver como ‘presunto’ el ilícito evidente. Entender que para cambiar hay que tocar al status quo, identificarlo, perturbarlo, que tenga que mostrar su cara multiestrato.

Como dijimos en el Concejo Distrital, desnudar el ecocidio a vencer va más allá de la devastación de las 51.4 hectáreas de Tierra Baja y Puerto Rey, y obliga a una contrición sincera, un pensar en grande con acciones contundentes que conduzcan a detener esta pérdida constante del patrimonio natural.

Constatarlo condujo a que con el alcalde a la cabeza el Ecobloque determinara la necesidad de que todas las entidades nos concentráramos en parar la acción delictiva de deforestación, relleno y ventas ilegales, y revertir la continuidad del crimen del territorio concedido en la titulación colectiva.

Gobernar el territorio exige saber quiénes lo ocupan, impulsar las acciones administrativas y penales, precisar con los consejos comunitarios de Tierra Baja y Puerto Rey los alcances y limitaciones de su proceder como administradores de un territorio protegido que la Ley 70 ordena respetar.

Identifiqué en el desarrollo del debate en el Concejo que lo dramático de la situación mostrada, el dolor, la indignación compartida, acercó diferencias y prevenciones ante el propósito común de salvar los manglares y pensar en serio cómo superar la “legalidad de la ilegalidad” en el copamiento urbanístico del territorio.

La participación de la líder de Villa Gloria demostró las dificultades de poder ordenar el territorio marino costero. Con una postura radical y amparada en derechos ancestrales desconoce la sentencia que, por alto riesgo y daños ambientales en la zona de bajamar, ordenó la reubicación de esa comunidad y de Marlinda.  

La ley ambiental es para todos; nadie puede tener el privilegio de pasar por encima de los fallos judiciales.

La dimensión de velar por la integridad del espacio público y su destinación al uso común sobre el interes particular tiene que verse más allá de cuánto hemos hecho de febrero hasta hoy, con pandemia y confinamiento. Hoy tenemos claro un norte, hay entendimiento franco y una dinámica que seguirá demostrando con hechos que conocemos nuestro deber y como cumplirlo.

Por ello insistiremos en la realización de la aplazada Cumbre de Poderes dado que, como dijimos en el Concejo, la recuperación del patrimonio natural pasa por una solución integral estratégica que detenga la continuidad del delito socializado y proteja el patrimonio natural.

* Abogado, coordinador del Ecobloque del Distrito de Cartagena

.

La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es aviso-tinaja-domicilios.jpg
La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es aviso2-acuacar.jpg
La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es aviso-alcaldia-27marzo20.jpg

Etiquetas

Publicaciones relacionadas

Cerrar