Esto opino

¡Decreto con decreto no cambia sociedad!

Por Laura Andrea Barros Vega *

El Covid19 más allá de una sorpresa, ha sido un reto personal, económico, social y político para todos, especialmente para los gobernantes quienes probablemente cuando lanzaron su candidatura no pensaron que una situación de este calibre iba a ser parte de su agenda, y que el tener que afrontarlo se convertiría en una de las pruebas más fuertes que iban a vivir, no solo como servidores públicos, sino como seres humanos. A veces al ver las noticias me pregunto si ellos se hubieran lanzado a sus cargos si hubieran sabido que esta situación iba a llegar, porque imagínense aquellos personajes que obtuvieron sus puestos no por pasión sino porque era el turno de gobernar para su partido o para su familia. 

Por esta razón he tratado de ser cauta con los juicios que emito sobre las acciones que toman los mandatarios para hacerle frente a la pandemia; incluso, y a pesar de no ser muy amiga de este gobierno, inicie a verme el programa de Iván Duque todos los días a las 6:00 P.M. para poder darle un pequeño voto de confianza en su comunicación y trabajo por los ciudadanos. Sin embargo, el último mes sentir coherencia y credibilidad hacia el hilo argumentativo de estas emisiones se ha vuelto complicado. 

Todos los días hay un nuevo decreto, proyecto o iniciativa que le va a permitir a los ciudadanos mejorar exponencialmente su calidad de vida pese a las condiciones sociales y económicas que estamos atravesando, esto en términos generales es maravilloso; el problema radica en que esto en su gran mayoría se queda en papeles y charlas medianamente constructivas en televisión. No puedo afirmar que nada se cumple, pero la poca evidencia que hay en este momento en cifras de desempleo, aumento de la inseguridad y educación nos muestra que no está funcionando, especialmente en los territorios más apartados del país y para sectores que, aunque no están en la línea identificada de vulnerabilidad, están sufriendo grandemente las consecuencias de esta crisis. Esta situación me lleva a la reflexión de que definitivamente estamos casados con la creencia milenaria de que lo que se decreta en papel, directamente y sin problemas impacta en el desarrollo ciudadano; pero lo destapado por esta crisis y las situaciones que se viven con o sin pandemia nos han permitido ver que no es suficiente crear en el papel, entonces el desarrollo social y humano ¿para cuándo? 

Joe Dispenza, uno de los neurocientíficos más importantes y gran referente en el área del Mentoring, en sus libros y programas siempre tiene una afirmación que a mí me parece clave que dice “materia no cambia materia”, ¿esto qué quiere decir? Pues que tu puedes cambiar tu cama, vestirte diferente, tener un carro nuevo, pintarte el cabello pero si no vas a tu interior para empezar a cambiar tus creencias limitantes, sanar tus heridas, y si no inicias a transformar tu estructura de vida, no importa todos los cambios externos que hagas, tu realidad no va a cambiar. 

Algo muy parecido está pasando en este momento con la avalancha de decretos que están gestándose, de nada sirven si no llegan correctamente a los ciudadanos, si siguen quedándose como una charla bonita de todos los días a las 6:00 P.M, si no se cambia la burocracia corrupta que impide que los dineros lleguen correctamente, si no va acompañada de una ciudadanía dispuesta a educarse no solo para buscar mejores condiciones, sino para saber elegir, velar y exigir lo que se merece. Usando a Joe Dispenza como referente, lo que estamos viviendo se podría resumir como “decreto con decreto no cambia sociedad”. 

Como dije al inicio, esta situación fue inesperada para todos, especialmente para el presidente y vicepresidenta que aun cuando tienen una gran maquinaria asesorándolos, a veces parecen alejados de las realidades de este país. Y aunque nadie podrá decir cuál es la mejor manera de manejar esta coyuntura, a casi 5 meses de que esta situación se presentó creo que se puede hacer un primer acercamiento al balance de lo que las grandes inversiones y proyectos en TIC, sector salud, educación y en una transmisión diaria de una hora han representado en términos de cambios reales en la sociedad, no numéricos porque cifras y decretos son fáciles de recitar pero detrás de eso hay un gran análisis que vale la pena hacer. Por ejemplo, desde que se estrenó la Coronapp estoy esperando el código para poder utilizarla, llevo 4 meses de intentos fallidos. 

Seguir haciendo decretos sin empezar a fortalecer y limpiar las bases regionales que implementan los proyectos, empezar a hablar de iniciativas sin tener la capacidad necesaria para hacerles seguimiento y control es como pedir que porque me pinté el cabello voy a conseguir el amor de mi vida. Asi como mi realidad no cambia haciendo transformaciones superficiales, un país no cambia emitiendo decretos que en la realidad se pierden… ¡Decreto con decreto no cambia sociedad!

*Politóloga, magíster en Estudios Interdisciplinarios sobre Desarrollo, mentora espiritual y coach

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