Opinión

Y en Cartagena, ¿para dónde vamos?

Por Felipe Merlano de la Ossa *

En diciembre de 2019, la República Popular de China le informó al mundo la existencia de una enfermedad contagiosa a la que se llamó Covid-19. A partir de ese instante se vio cómo el virus se extendió a todas las regiones del mundo, alcanzando la terrible categoría de pandemia.

Desde un inicio, los analistas mundiales alertaron sobre las consecuencias en la salud de las personas y los efectos negativos en la economía de las naciones. Cientos o miles de artículos han sido divulgados sobre las eventuales consecuencias de esta dramática realidad en los gobiernos, empresas y familias.

A Colombia nos llegó el virus -aparentemente – en marzo de 2020. De tal manera que el próximo mes de septiembre se cumplirán seis meses de haberse iniciado una ‘cuarentena’ en nuestro país, como fórmula para controlar la propagación del nuevo coronavirus.

En el caso de Cartagena de Indias se cuenta con varios trabajos y columnas de opinión sobre las consecuencias de la pandemia en la actividad económica y las finanzas del Distrito.

Por un lado, el gerente y los investigadores del Centro de Estudios Económicos Regionales del Banco de la República – Sucursal Cartagena, Jaime Bonet, Diana Ricciulli y Javier Pérez, publicaron el documento ‘Posibles efectos de la pandemia del Covid-19 y la caída de los precios del petróleo sobre los ingresos de los gobiernos locales’.

Por su parte, la Alcaldía de Cartagena de Indias, en el ‘Informe sobre los posibles impactos el Covid-19 en la economía de Cartagena’, publicado por la Secretaría de Hacienda el 23 de abril de 2020, y en el ‘Documento con supuestos macroeconómicos y proyecciones de principales ingresos para plan financiero del proyecto Plan de Desarrollo 2020-2023’, se ha pronunciado sobre el tema.

El Ministerio de Hacienda y Crédito Público, a través de la Dirección de Apoyo Fiscal, construyó un ‘Modelo para estimar las implicaciones fiscales derivadas del Covid-19 en las Entidades Territoriales’ que aporta cifras sobre eventuales impactos en los fiscos subnacionales y les ofrece a departamentos, municipios y distritos un mecanismo para calcular los efectos fiscales de la pandemia. Otros centros de pensamiento han realizado ejercicios similares en este mismo sentido. El Centro de Pensamiento de Cartagena y Bolívar, entre ellos.

De igual forma, distintos analistas locales, especialmente Agustín Leal Jerez, y este servidor, en Revista Metro, y periodistas radiales y de otros medios, hemos advertido sobre los graves peligros que se ciernen sobre las finanzas de Cartagena por los efectos de la pandemia en los ingresos propios y en las transferencias que reciben las entidades territoriales de la Nación.

A seis meses de poner en práctica el aislamiento inteligente y el confinamiento obligatorio de la población, es necesario evaluar cómo la Covid-19 ha afectado las finanzas distritales y qué se vislumbra para finales del año 2020.

Una primera gran conclusión es que el nuevo coronavirus ya está afectando las finanzas públicas de Cartagena. En efecto, el gobierno subnacional, el 16 de julio de 2020, expidió el Decreto 0744 por medio del cual efectuó una reducción del presupuesto de Cartagena de Indias correspondiente a la vigencia fiscal del 1 de enero al 31 de diciembre de 2020. La reducción ascendió a la suma de $53.405,6 millones.

Sin embargo, a la luz de lo analizado en los documentos arriba citados y las perspectivas que se tienen con la ejecución de ingresos del primer semestre de la actual anualidad, el impacto probablemente sea mucho mayor, llegando a comprometer los gastos de personal, gastos generales y la inversión social. Podría, incluso, pensarse en el incumplimiento de las leyes de saneamiento, transparencia y responsabilidad fiscal.

Es de resaltar que ni en los trabajos de Bonet et al ni en el de Hacienda distrital de abril de 2020 se aportan cifras sobre la caída estimada de los ingresos tributarios, no tributarios y transferencias, vía Sistema General de Participación y Sistema General de Regalías. Ambos trabajos coinciden en que la Covid-19 definitivamente va a afectar a las finanzas territoriales y que el nivel de impacto va a depender de la estructura económica, la pobreza y la informalidad de la mano de obra de la ciudad.

En cambio, en el ‘Documento con supuestos macroeconómicos y proyecciones de principales ingresos para plan financiero del proyecto Plan de Desarrollo 2020-2023’, en donde se reconoce que la Covid-19 y la caída de los precios internacionales del petróleo han generado un impacto negativo en la ciudad, que se va a reflejar en menores recaudos en los ingresos tributarios de Cartagena, sí se incluyen cifras concretas sobre los efectos del coronavirus en las finanzas distritales.

Por un lado, se parte de unos supuestos macroeconómicos que contemplan un crecimiento económico real de la economía colombiana del 1,5% y una tasa de inflación de 3,3% para 2020. Por otro lado, a través de un modelo estadístico se estima un crecimiento nominal negativo del Impuesto Predial Unificado de -1% y un crecimiento nominal positivo para el Impuesto de Industria y Comercio de 0,2%. Si a estos valores en precios corrientes se les descuenta la inflación del período (deflactación), que, como se mencionó a principios de este párrafo, llegaría al 3,3%, es evidente que ambos impuestos registrarán una caída en términos reales en la actual vigencia fiscal.

En el caso de la Sobretasa a la Gasolina, las proyecciones ajustadas también señalan una disminución del 2%. Mientras que en el Impuesto de Delineación Urbana, el ejercicio sugiere un variación mucho más pronunciada del -9%.

A manera de conclusiones, este documento ofrece las siguientes proyecciones de los ingresos tributarios del Distrito de Cartagena de Indias para la vigencia de 2020: Impuesto Predial Unificado -IPU – vigencia actual -11%, IPU vigencias anteriores 0%, Impuesto de Industria y Comercio -ICA – vigencia actual -8%, ICA vigencias anteriores -24%, SG -2% y Delineación Urbana -9%.

En esta parte del análisis es pertinente precisar que las estimaciones presentadas son resultado de tomar una serie de datos de años pasados, formalizarlas en un modelo econométrico y proyectarlas al futuro, con unos ajustes basados en supuestos del comportamiento de la economía en 2020 en presencia del nuevo coronavirus. O sea, que todavía no se han tenido en cuenta los recursos efectivamente recaudados por la Administración Distrital en el primer semestre del año 2020.

Precisamente, como anotamos anteriormente, el 16 de julio de 2020, unos días después de terminar el primer semestre del año, el gobierno local expidió el Decreto No. 0744, por medio del cual se efectuó una reducción en el Presupuesto de Ingresos y Gastos del Distrito de Cartagena de Indias para la vigencia de 2020.

Dentro de los considerandos que sustentan esta histórica y trascendental decisión de política fiscal territorial se destacan tanto argumentos teóricos como estimativos oficiales. Veamos: a) el Covid-19 tendrá efectos negativos sobre la economía, b) los ingresos por concepto de los Impuestos Predial, Industria y Comercio, Sobretasa a la gasolina y Delineación Urbana constituyen unas fuentes importantes y representativas de los ingresos totales de Cartagena, y c) modelos econométricos realizados por el equipo de la Secretaría de Hacienda muestran afectaciones del IPU vigencia actual de -8%, IPU vigencias anteriores 0%, ICA vigencia actual -6%, ICA vigencias anteriores -18%, SG -3% y Delineación Urbana -7%.

Ahora bien, el lunes 13 de julio de 2020, el Gobierno había presentado al Concejo distrital – para su correspondiente estudio y aprobación – el Plan de Saneamiento Fiscal Parcial del Distrito de Cartagena. En la Exposición de Motivos se introdujo un acápite sobre el ‘Estado Actual de las Finanzas Distritales’. En este punto se realizó un análisis de las vigencias anteriores a 2020, pero no se incluyeron los recaudos del primer semestre de 2020.

Entonces, estando ya en los primeros diez días de agosto y habiéndose dado movimientos en el presupuesto de Cartagena de Indias, que incluyen reducciones, adiciones, incorporaciones, traslados y un Plan de Saneamiento Fiscal parcial -que no se había visto en los últimos tres quinquenios en el Corralito de Piedra – es urgente y necesario adelantar un análisis sobre la ejecución presupuestal del primer semestre de 2020, como elemento estratégico para anticiparnos a lo que podría presentarse a finales de año y evitar sorpresas desagradables.

Los actores sociales y los agentes económicos necesitamos saber hacia dónde van las finanzas distritales de Cartagena, si están en condiciones de garantizar el plan de reactivación económica y social de la pospandemia, si garantizan el cumplimiento del Plan de Saneamiento fiscal, si son suficientes para alcanzar las metas del Plan de Desarrollo 2020-2023, y si se podrá cumplir con las leyes de endeudamiento, ajuste, responsabilidad y transparencia fiscal.

Por la importancia y trascendencia del tema, consideramos conveniente que se organice una Misión de las Finanzas de Cartagena, conformada por funcionarios del Gobierno, la Contraloría Distrital, académicos, representantes gremiales y expertos en teoría y política fiscal territorial, para que se adelante un estudio profundo y detallado que nos arroje luces sobre un escenario oscuro y atemorizante.

* Economista con especialización en Finanzas y Legislación Financiera. Exsecretario General y exsecretario de Hacienda de Cartagena.

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