Historias

Pensemos (con datos) antes de la reapertura en Cartagena

Por Karoll Pineda Marrugo *

El 6 de marzo, el Ministerio de Salud de Colombia anunció que se había confirmado el primer caso de coronavirus en el país. Una ciudadana colombiana procedente de Italia era el paciente cero del SARS-CoV-2 en Colombia. Pasaron seis días para confirmar el primer contagio por Covid-19 en Cartagena.

Karoll Pineda. Foto. David Estrada Larrañeta

El anuncio trajo consigo miedo y escepticismo entre los cartageneros. Desde luego, poco se sabía del virus. Por aquel entonces, Ecuador y Brasil enfrentaban los brotes más críticos en Latinoamérica, mientras que Estados Unidos empezaba a mostrar signos de alerta roja. Europa estaba en la etapa más crítica. Era un panorama sombrío y digno de una película de terror.

Cinco meses después, Cartagena, Bolívar y Colombia empiezan a ver los efectos de la pandemia más crítica del siglo. Con más de 20 millones de contagios registrados en el mundo, según la Universidad Johns Hopkins, Colombia se sitúa entre los 20 países con más casos confirmados.

Después de Bogotá y Cali, Cartagena fue la ciudad que vivió una etapa crítica del virus. Sus condiciones de pobreza por sectores territoriales de la ciudad, hacinamiento, bajo índice de necesidades básicas satisfechas y la alta informalidad pasaron factura rápidamente a la ciudad.

Aquí repasaré algunos datos (dando mis impresiones) sobre el Covid-19 en la ciudad.

490 víctimas de Covid-19

Cartagena llegó a duplicar su número de fallecidos cada 13 días. Es decir, si hoy se reportaban en total 200 muertes, luego de 13 días ya eran 400. Un indicador que mostraba cuán letal era el virus. Sin embargo, hasta el 11 de agosto, según el seguimiento por ciudades que entrega el Ministerio de Salud y el Instituto Nacional de Salud, la ciudad tiene un alivio y duplica muertes cada 22 días.

El virus ha sido más letal en adultos mayores, registrando más de 240 muertes en personas con más de 70 años. Asimismo ha cobrado la vida de 5 menores de edad.

Añadido a esto, el DANE entregó el seguimiento de defunciones a nivel nacional. Bolívar evidencia un exceso de muertes del 36% en el acumulado (1.435 fallecidos más que en años anteriores) por causas naturales, es decir, solo se incluyen personas que murieron por enfermedades de base, incluido el Covid-19.

Lo curioso (y hace parte de los ajustes de base de datos) es que no todas las muertes del exceso se atribuyen al Covid-19. Hasta el 27 de junio, Bolívar registró 407 fallecidos por coronavirus, es decir, que hay 1.028 muertes de ese exceso de las cuales no se conocen las causas asociadas.

Esto ocurre porque existen rezagos administrativos de datos, ya que los comités designados en cada departamento por Min. Salud y DANE deberán verificar las causas de los fallecimientos, por COVID-19 o no, y esto toma cierto tiempo, así lo advierte la epidemióloga Silvana Zapata Bedoya.

Crecimiento de biología molecular

Cartagena empezó esta pandemia preguntándose: ¿Cómo implementar el protocolo Berlín para procesar muestras moleculares para detectar COVID-19? Era impensado hasta el 11 de marzo creer que la ciudad, tal como lo hace hoy, tener tres laboratorios habilitados para procesar y reportas pruebas PT-PCR (examen oficial para diagnosticar covid-19).

El resultado de la gestión son más de 85.700 pruebas reportadas. Un gran número. Ideal para situar la ciudad entre las capitales con más número de muestras por cada millón de habitantes. Pero, ¿es suficiente? No. Al menos, no por ahora.

Una de las tareas pendientes es el rastreo de casos. En Cartagena, se procesan 5,2 muestras por cada caso positivo. El asunto está hallar los casos relacionados, que actualmente corresponde al 6,2% de los casos confirmados, es decir, esta es la proporción de los infectados reportados que saben cómo adquirieron el virus o conocen que hacen parte de una cadena de contagio.

Aquí la tarea necesaria de que la estrategia PRASS (Prueba, Rastreo y Aislamiento Selectivo Sostenible) funcione. Especialmente la última sigla “sostenible”, porque será la única forma de controlar el contagio y evitar rebrotes críticos en la reapertura. Dicho en otras palabras: si la Alcaldía de Salud y el Dadis no hacen seguimiento riguroso a datos locales de la pandemia, en coordinación con Min. Salud, no podemos hablar de “estar preparados” para una reapertura.

Sería un suicidio reactivar sectores económicos sin tener la suficiente capacidad para rastrear más casos, aislarlos y seguir en tiempo real los datos de la pandemia.

Más personas en la calle conforme avanza el brote

Tomando los datos captados a través de celulares por Google, la movilidad en Bolívar ha venido creciendo conforme avanzan los días de la pandemia. Tiene sus causas (y las mencionaba algunas antes): pocos recursos económicos para quedarse en casa y no salir a trabajar o necesidades básicas que se deben adquirir como comida.

Esa es la evidencia de que las condiciones de informalidad laboral, por ejemplo, pasan factura a la ciudad. En la gráfica se evidencia que en un momento crítico del brote en el departamento, cuando se tomaban medidas estrictas de mitigación en Cartagena, habían más personas en la calle. Para decirlo de otra forma: la reducción de movilidad ya no era del 60% (como en marzo) sino del 40%.

Claramente esto tiene un efecto en la propagación del virus: si nos pusieron en cuarentena fue porque si había más gente en la calle, hay más riesgo de contagio. El caso es que la movilidad de personas en las calles debe ser controlada, para ello debe haber mucha articulación en las autoridades locales.

Ocupación hospitalaria: en etapa moderada

El sistema de salud en Cartagena sufrió un duro golpe, del cual aún no se repone. Luego de un interinato extenso en la Alcaldía de Cartagena, la capacidad instalada en la ciudad en marzo se veía vulnerable. Con apenas 260 camas en UCI parecía que ante el primer brote de contagio, la ciudad padecería. Y así fue: la ocupación llegó al 85% en mayo. Crítico.

Dos meses después, la capacidad instalada total fue ampliada con 345 camas: 141 en hospitalización general, 57 de cuidados intermedios y 147 en UCI.

A pesar de la ampliación, con miras a la reapertura gradual de la ciudad, el sistema hospitalario debe crecer de manera sostenida en el tiempo. Es indispensable, dentro de los requisitos para cuidar a la ciudadanía, mantener en constante ampliación la capacidad instalada en Cartagena.

Actualmente, la ocupación hospitalaria está en un tenso balance. Si hubiese rebrote, la ciudad seguiría propensa a tener una ocupación hospitalaria alta.

Por último una aclaración: no hemos pasado “el pico” de la pandemia. Como han dicho algunos expertos, lo sabremos solo cuando lo hayamos superado y no antes. Lo que sí vamos a tener es rebrotes, y la tarea es que no sean fuerte, no sean tan altos (en número de casos y muertes) y que se puedan controlar y superar con rapidez. Cartagena ha mejorado su situación de pandemia por Covid-19, pero antes de celebrar es necesario pensar y analizar (con datos).

* Comunicador social; asistente editorial de la Fundación Gabo. Ha sido destacado por la Red Internacional de Periodistas del ICFJ por su cubrimiento del coronavirus en Cartagena

.

La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es aviso-tinaja-domicilios.jpg
Etiquetas

Publicaciones relacionadas

Cerrar