Esto opino

Cynthia Pérez Amador

Por Agustín Leal  Jerez *

Audaz y desafiante fue la designación, por parte del alcalde William Dau Chamatt, de Cynthia Pérez Amador, una mujer negra, de la clase más humilde, como ‘Primera Dama’ del Distrito de Cartagena, en una sociedad que aún no ha superado muchos prejuicios coloniales, y que ha sido gobernada, durante la mayor parte de su historia, por una élite de raza blanca con apellidos rimbombantes.

Son tantos los prejuicios que hemos heredado de los tiempos de la esclavitud que es, precisamente, la comunidad afrodescendiente la que mayormente discrimina a sus semejantes. Bajo el nefasto lema de “negro no vota por negro” enterraron legítimas aspiraciones de destacadas personalidades afrodescendientes de la ciudad, graduando de benefactores de negros a hábiles oportunistas de las élites más retrógradas de Cartagena. 

Solo con la elección popular de alcaldes y el desprestigio de esa casta dominante pudo surgir un hombre como Campo Elías Terán, que a fuerza de servirle a la comunidad pudo conquistar ampliamente el Palacio de la Aduana. La historia es bien sabida por todos: no le permitieron gobernar.

Imaginábamos a Cynthia haciendo parte de los protocolos de los principales personajes que visitan la ciudad y presidiendo varios eventos del certamen del Reinado Nacional de Belleza, dando muestras de la clase, distinción y evolución cultural del pueblo afroamericano cartagenero, tan vilipendiado y estereotipado en las muestras culturales que se hacen sobre la ciudad para mostrarlas al mundo. Pero sufrimos una decepción profunda con Cynthia; consideramos que ha sido inferior a la oportunidad que se le ha brindado, no solo a ella, sino a toda la marginada comunidad afrodescendiente. Los graves indicios que se ciernen sobre varios soportes de su hoja de vida tornan insostenible su permanencia en la Administración. E, incluso, cerca del mandatario local, a cualquier título, hasta tanto, los organismos de control y la justicia en general aclaren su situación jurídica.   

Además, mucho más allá de esos hechos, Cynthia ha sido una mujer soberbia, contestataria, imprudente de lenguas, al igual que su mentor; mas, sin embargo, ingenua en su actuar frente a una jauría política infernal, liderada por gente de su misma sangre y clase, que han desplegado toda su capacidad investigativa para desnudar las intimidades de su hoja de vida pero han guardado un silencio cómplice frente a los desmanes y robos que ha sufrido el Distrito en los últimos quince años.  

Duele mucho ver el ahínco empleado en arruinar la vida de una mujer -muy a pesar de lo que se diga y piense de ella – por parte de sus hermanos de raza, mientras muchos solapados puppys de la clase dirigente, y demás oportunistas que han llegado al poder con falsos ropajes populares, disfrutan de sus inmensas fortunas, raponeadas al pueblo cartagenero y guardadas en privilegiados paraísos fiscales, cobijados por el manto de la impunidad reinante en el país y la complicidad de quienes hoy lapidan a Cynthia Pérez.

Abogado, especialista en Derecho Público con experiencia en Derecho Urbanístico, Ordenamiento Territorial, Contratación Estatal y Gerencia de la Defensoría Pública, entre otros temas.

.

La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es aviso-tinaja-domicilios.jpg
Etiquetas

Publicaciones relacionadas

Cerrar